Cuando tu empresa firmó su contrato de suministro, dejó un depósito en garantía con CFE. Ese dinero sigue ahí. En la mayoría de las empresas que visito nadie sabe de cuánto es, nadie lo tiene en el balance y nadie lo ha revisado desde el día de la firma.
Qué es
Es una garantía de pago que el suministrador retiene mientras dura el contrato. No es un cargo ni un impuesto: es un saldo tuyo en manos de CFE que se devuelve o se aplica cuando el contrato termina, y que se puede revisar mientras el contrato sigue vivo.
Su monto se calcula a partir de tu consumo y tu demanda estimados al momento de contratar. Y ahí está el punto entero de este artículo: se calculó con la operación que tenías entonces.
Por qué el tuyo probablemente quedó alto
Piensa en cuándo se firmó tu contrato y con qué expectativa. Es muy común que la demanda contratada se pidiera con holgura, por si la planta crecía, por si entraba una línea nueva, por si acaso. Ese "por si acaso" no solo se está facturando cada mes en el cargo por demanda: también quedó dentro del cálculo del depósito.
He visto el patrón muchas veces: una empresa contrató 420 kW y su operación real nunca pasó de 288 kW. Esa brecha cuesta dinero todos los meses en el recibo, y además dejó inmovilizado un depósito dimensionado para una planta que nunca existió.
Cómo se revisa
- Localiza tu contrato de suministro y el monto del depósito. Si no aparece, se solicita el estado de cuenta del contrato en tu centro de atención de CFE, con el RPU a la mano.
- Saca tu demanda máxima medida de los últimos doce meses. Está en cada recibo.
- Compara esa demanda real contra la demanda contratada que dio origen al depósito.
- Si la brecha es grande y estable, se solicita el ajuste de demanda contratada. La revisión del depósito va junto con ese trámite, no por separado.
El orden importa: el ajuste de demanda es el trámite principal y el depósito viene detrás. Pedir solo la devolución del depósito, sin corregir la causa, es pedir la mitad de lo que te toca.
Lo que hay que verificar antes de moverlo
Bajar la demanda contratada tiene un límite práctico: si la recortas demasiado y tu operación crece o cambia de turno, vas a rebasarla, y rebasarla tiene su propio costo. El ajuste se calcula con doce meses de historia y un margen de seguridad, no con el mejor mes.
Las condiciones exactas de cálculo, devolución y actualización del depósito están en las disposiciones vigentes del suministrador y en tu propio contrato, que es el documento que manda en tu caso. Antes de iniciar el trámite, esos dos documentos se leen. Si quieres, los leo contigo.
¿El depósito genera intereses a mi favor?
Las condiciones de actualización están definidas en la normativa aplicable al contrato y en el contrato mismo. Es una de las cosas que hay que verificar documento en mano antes de reclamar nada, porque varía según el tipo de contrato y la fecha en que se firmó.
¿Me conviene bajar la demanda contratada solo para recuperar el depósito?
No. Se baja la demanda porque estás pagando cada mes por capacidad que no usas, y el depósito es un efecto secundario del mismo trámite. Si tu demanda contratada está bien dimensionada, no hay nada que reclamar aquí.
¿Cuánto tarda el trámite?
Depende de la carga de tu centro de atención y de si tu expediente está completo. Lo que sí controlas es llegar con la documentación en orden: doce meses de historia de demanda, el contrato y el RPU. Un expediente incompleto es la causa número uno de que esto se alargue meses.